Traducido del inglés al español por: Miguel Gómez
Ésta es una documentación histórica sobre la insurrección popular en 1962 de Novocherkassk, una ciudad industrial de casi 180.000 habitantes del sur de Rusia a 30 km al noroeste de Rostov-on-Don. Los sucesos apenas son conocidos, sin embargo ésto no es apenas sorprendente ya que el KGB y el Ministerio soviético de Interior lo conservaron bajo máximo secreto hasta finales de los 1980s. Los cuatro artículos que forman esta obra [sólo he traducido dos] han sido tomados de un suplemento, en agosto de 1992, para el periódico mensual de la Federación Sindical de Moscú "SOLIDARNOST". En esta época el cuerpo de redacción incluía a varios anarcosindicalistas.
Esta publicación está dedicada a la memoria de nuestro camarada ruso Peter Siuda, el autor de "La Tragedia de Novocherkassk", quien fue asesinado en 1990.
Will Firth, traductor al inglés
[In
English]
Novocherkassk en contexto
por Alexander Shubin (escrito 1992)
La insurrección de Novocherkassk treinta años atrás ya no es un secreto para aquellos que en Rusia se han interesado por la historia más reciente del país. El público ha sabido de la tragedia de Novocherkassk desde hace justamente tres años porque antes de esto ella estaba entre los secretos soviético más terribles y cuidadosamente guardados del Imperio. Ahora la tragedia de Novocherkassk ha dejado de ser un factor político y finalmente se ha convertido en un factor histórico, tan distante para nosotros hoy como la masacre del "Domingo Sangriento" del 9 de enero de 1905 en San Petersburgo era para los participantes en los sucesos de Novocherkassk. El estado no puede pasar sin sacrificios humanos. Cada nuevo régimen se siente como un chiquillo inexperto si todavía no ha derramado sangre y ha creado nuevos secretos terribles por sí mismo. Quizá por esta razón la tragedia de Novocherkassk constituye una advertencia, un recordatorio para el futuro.
La declaración de Khrushchev
La escena de la tragedia del 1-2 de junio de 1962 mostró los verdaderos colores comunistas. El pueblo esperaba con ilusión el desarrollo del comunismo verdadero durante sus vidas. Estaban convencidos de que vivian en un país de justicia social y democracia. Y si había habido transgresiones en el pasado, entonces el nuevo liderazgo del Partido sería inflexible en condenar los abusos de la era previa. Estos abusos fueron condenados, con peculiar valentía, por la misma gente que los cometió. Y, habiendo limpiado su conciencia, procedieron a conducir al pueblo hacia una nueva gloria...
El Imperio estaba en su plenitud, y como estado absolutista digno de respeto le gustaba flexionar sus músculos militares. En mayo de 1962 Khrushchev tuvo la brillante idea de situar misiles nucleares soviéticos en Cuba para poner a los americanos en el mismo tipo de posición en la que habían puesto a la URSS destacando cohetes nucleares cerca de sus fronteras. Dándose cuenta de que esto podría provocar la guerra, Khrushchev hizo que el complejo militar-industrial soviético aumentara la producción de armamento. Pero una política de "armas pero no mantequilla" requería recursos, así es que el país tuvo que apretarse su cinturón una vez más.
La nueva fase de la Guerra fría que comenzó en 1961-62 marcó una línea divisoria en el desarrollo socio-económico de la URSS. La mejora relativa del nivel de vida material de la gente común logrado en 1955-60 fue detenido. Comenzó un período de desasosiego. En la ciudad de Aleksandrov las autoridades comenzaron a disparar en una multitud de manifestantes. Esto marcó el inicio de una serie de choques entre el pueblo y el estado, lo cual probó que la confianza del pueblo hacia las autoridades había sido infundada.
En 1962 el liderazgo del Partido tuvo que escoger entre las armas (mejor dicho: los misiles) y la mantequilla. Escogió los misiles. El 1 de junio se anunció un alza de los precios de la carne, la mantequilla y los huevos. Como siempre se presentaba la "necesidad de reformas económicas importantes" como argumento para este ataque a los niveles de vida básicos de la gente común: "Todo el mundo debe comprender que si no llevamos a cabo hoy medidas como un incremento en el precio de la carne, mañana veremos una escasez de estos productos y habrá colas para la carne," dijo Khrushchev, describiendo la esencia de las reformas. Claramente, la lógica económica de los ideólogos comunistas en ese entonces diferían poco de la de los "neoconservadores" de hoy. Incidentalmente, al mencionar la posibilidad de que podría haber colas para la carne en el futuro, Khrushchev hacía trampa. Realmente la carne ya había desaparecido de los estantes en las pequeñas ciuidades y pueblos. La gente de allí tenía que comprar la carne y otros productos alimenticios en las ciudades, o en mercados privados. En los mercados, sin embargo, los precios dependíann de los del sector público y se dispararon después del anuncio de Khrushchev, haciendo así la situación del suministro intolerable.
El residente en Novocherkassk B. Stepanov recuerda: " Cuando la gente recordaba que hacía justamente dos años las tiendas de comida habían estado llenas de todo lo que unos rusos modestos querían, y que la gente ya se había acostumbrado a unas reducciones del precio de10-20 % en adelante los 10 de marzo de cada año, este deterioro bien definido del suministro sin ninguna razón evidente fue como un duro despertar para todo el mundo. Esto no podría evocar sino sentimientos sucios ".
La crisis económica de 1960-62 creó una situación explosiva. La reforma de los precios envió ondas expansivas a todo el país. Los trabajadores indignados sostuvieron debates para afrontar lo que estaba ocurriendo, pero al final siguieron trabajando igual. En Novocherkassk fue diferente.
"Pastas finas con Pluck"?!
El golpe más duro por el alza de precios fue para aquellos trabajadores cuyas empresas acababan de recortar los sueldos. Entre ellos estaban los trabajadores de la Fábrica de Locomotoras Eléctricas "Budyonny" de Novocherkassk. Los trabajadores se reunieron en grupos y comenzaron a discutir cómo iban a hacer para vivir.
La situación en la sección del acero de la fábrica era particularmente tensa, y el gerente de la fábrica Kurochkin fue hacia allá con el presidente del comité del Partido de la fábrica. Peter Siuda, participante en los sucesos, explica: " Hablaron con los trabajadores de una forma muy condescendiente, arrogante. En un momento particular se acercó una mujer a los trabajadores que rodeaban al gerente llevando una bandeja de pastas redondas. Viéndoles, Kurochkin decidió hacer una gracia, '¡No hay dinero para carne o salsa, ustedes dicen, y aquí están mojando pastas redondas con Pluck!'.
" Los trabajadores estallaron de furia. '¡Además los bastardos tienen las agallas de burlarse de nosotros!' Así fue cómo comenzó todo. Todo fue tan deprisa, que los trabajadores no necesitaron agitar a sus compañeros de trabajo para que se unieran a la huelga. Fue suficiente con que un grupo de huelguistas apareciera para que todo el mundo detuviera su trabajo instantáneamente ", Peter Siuda recuerda. " De los grandes grupos de trabajadores los líderes informales pronto comenzaron a descollar, y demandas simples fueron expresadas. El metalúrgico V. Chornykh y el diseñador de la sección V. Korotyeev colgaron una pancarta con los esloganes, "¡Dadnos Carne y mantequilla" y '¡Necesitamos pisos para vivir!' El eslogan "Carne picada con Khrushchev" se hizo muy popular. Viendo una masa de trabajadores furiosos, los cordones de policía que rodeaban la fábrica se retiraron ", escribe Peter Siuda. La sirena de la fábrica atronó a través del suburbio cercano de trabajadores juntando a su vez a más gente. Se encendió debido a un grupo de trabajadores dirigido por V. Chornykh - esto iba a costarle doce años en un campo de prisioneros.
Los intentos de la dirección de la fábrica por dispersar las protestas y calmar a los trabajadores terminaron en fracaso, especialmente porque fue sólo el ingeniero primario Yolkin quien tuvo el sentido común de hablar con los trabajadores cara a cara. Los trabajadores que se levantaban para hablar pronto iban de la carne y la mantequilla a las injusticias causadas por el gobierno y a otros asuntos políticos de significado nacional. Los participantes del levantamiento de Novocherkassk fueron más tarde también acusados de blasfemar contra la sagrada ayuda internacional a "los regímenes hermanos". Estos son los tópicos de los que la intelligentsia soviética no se atrevió a dudar abiertamente hasta muchos años más tarde. Mientras tanto la gente se había estado haciendo la pregunta: ' ¿Qué será lo siguiente?' Claramente una marcha de protesta en la fábrica aisladamente no iba a producir demasiado en lo que respecta a resultados. Para atraer la atención de alguien, al menos de los residentes del suburbio de los trabajadores, los huelguistas resolvieron bloquear la línea ferroviaria principal que pasaba muy cerca de la fábrica. Así lograron detener el tren de intercity de Saratov a Rostov-on-Don. Incluso comenzaron a usar la bocina de la locomotora diesel para dar la alarma. El cortar el transporte por ferrocarril propagaría la palabra a otras ciudades de la ruta de que "algo estaba ocurriendo". Los huelguistas contaban con la solidaridad de los trabajadores del país. Bloqueando la línea ferroviaria los huelguistas esencialmente estaban emitiendo un desafío directo al régimen soviético. Rehusaron dejar que el régimen tratara con sus problemas - poco a poco o de ningún modo. En lugar de eso apelaron al país entero.
Desde lo alto del paso peatonal los trabajadores I. Sluzhenko y S. Sotnikov hablaron a los huelguistas reunidos y les pidieron que fueran a las empresas cercanas y traer a los trabajadores de allí. Una delegación de trabajadores de la fábrica, bajo la dirección de S. Sotnikov, se puso en camino para la Fábrica Nº17 y la fábrica de electrodos. En la Fábrica Nº17, una privilegiada planta de alta seguridad, virtualmente nadie apoyó a los huelguistas de la Fábrica "Budyonny". Llenos de cólera y rencor, los huelguistas intentaron detener el trabajo en esta "fábrica esquirol" y otras fábricas cortando totalmente el suministro de gas. Pero este plan falló: cuando los huelguistas irrumpieron en la estación de gas el operador de la estación, Fyodorov, les engañó cerrando únicamente los instrumentos, no el suministro real de gas.
Más tarde se estableció en los tribunales que el cortar totalmente el el suministro de gas pudo haber provocado explosiones localizadas. Pero si el peligro fue real o no puede juzgarse por el hecho de que el archivo del caso sólo lo menciona de pasada después de establecer un peligro mucho más significativo - las pérdidas de producción por un valor de 50.000 rublos.
En la fábrica de electrodos la disputa entre los partidarios de la huelga y la facción del "orden y disciplina" fue mucho más dramática. El ingeniero en el acumulador de la estación, Vyunyenko, amenazó con volar la estación con los huelguistas dentro. Pero una sección de los trabajadores de la fábrica de electrodos respaldó a los huelguistas e hizo pública su unión a ellos. Estaban bajo la dirección del exoficial A. Korkach, cuyo intenso sentido de la justicia le había costado tres años de prisión bajo Stalin, y del trabajador G. Katkov. Los intercambios verbales entre los huelguistas y los que se oponian a una huelga coronaban el punto límite y llegaban al borde de una pelea. El abuso creció fuerte y rápido: "Quienquiera que ahora se quede en el trabajo es un fascista", dijo uno de los partidarios de la huelga dijo en el fuerte lenguaje típico de las discusiones. Habiendose arraigado en ellos la propaganda soviética sobre la vida de la clase obrera en los países capitalistas, los huelguistas nombraron a sus adversarios con la ofensiva palabra de "esquirol". Pero no sucedió ninguna riña, y los partidarios de la huelga salieron al mitin de masas, habiendo paralizado esencialmente el trabajo en la fábrica. Los trabajadores de la fábrica "Neftemash" también se unieron a la huelga.
Para entonces el mitin había aumentado hasta más allá de los obreros industriales. Los residentes locales comenzaron a hablar. El estudiante Yu. Dementyev sugirió tomar el banco, la oficina telegrafica, la central telefónica y la oficina de correos de Novocherkassk para propagar las protestas a otras ciudades. ¡En ese entonces los estudiantes claramente habrían dominado con maestría los trabajos de Lenin! Los trabajadores, sin embargo, no estaban todavía en una disposición de ánimo tan decidida. Peter Siuda, por ejemplo, expresó el ambiente dominante: " Me puse de pie en el mitin y me expresé públicamente a favor de mantener la huelga, de ejercer la moderación y la firmeza, y organizarse mejor. Propuse que en la mañana siguiente todo el mundo marchara de la fábrica a la ciudad para formular demandas conjuntas y enviarlas a las autoridades ". Ésta fue la propuesta que prevaleció entonces.
Antes de terminar el levantamiento, los huelguistas pasaron por las oficinas de la dirección de la fábrica, cogieron los numerosos retratos de Khrushchev, y los quemaron afuera en una hoguera, dejando pocas dudas en lo que se refiere a la naturaleza política del movimiento.
No sería cierto decir que los trabajadores tuvieron la fábrica completamente para ellos. El Primer Secretario del Comité Regional del Partido, Basov, llegó a la escena y se ocupó los problemas desde el balcón de las oficinas de la dirección. Su elevada posición enfureció a los huelguistas reunidos que comenzaron a apedrear al individuo en cuestión con lo que encontraban a mano. Pronto llegaron tropas, pero fueron pronto tragadas por la masa. Los soldados, principalmente eslavos étnicos, resultaron ser muy susceptibles a la agitación de los trabajadores. Por la tarde llegaron vehículos de transporte de tropas acorazados con oficiales del ejército. Pero esta medida de las autoridades también probó ser poco efectiva - la masa comenzó a zarandear los vehículos, poniendo a los del interior en una posición muy embarazosa. Los vehiculos de transporte de tropas se vieron forzados a retirarse. Esa noche, cuando el mitin terminó, llegaron los tanques. Los trabajadores que no pudieron irse a dormir esa noche después de los intoxicantes sucesos del día comenzaron a pelear con su ejército soviético y "cegaron" a los tanques cubriendo completamente sus mirillas de visión. En el transcurso de esta batalla un tanque chocó contra un poste, tumbándolo y derribando una línea de conducción eléctrica. El tanque entró rodando a una zanja y fue incapaz de salir.
Esa misma noche el KGB llevó a cabo fuera su primera serie de arrestos. Los arrestados eran por encima de todo la gente que había hablado en el mitin con un punto de vista más constructivo (Peter Siuda, por ejemplo). Esto sólo pudo haber tenido un objetivo - aumentar la proporción de participantes en la vanguardia de la huelga de la variedad más "extremista" que incitaría a la masa a la acción y dar así un pretexto para que llegaran las represalias. El rápido despliegue en la ciudad de tropas de origen caucasiano también señaló que se había planeado una acción punitiva. La máxima "divida y domina", familiar en cada imperio, fue rigurosamente aplicada en la Unión Soviética. En los 1940s y 1950s tropas de origen eslavo se habían acostumbrado a aplastar todo descontento en el Cáucaso. Ahora las tropas de origen caucasiano estaban en una posición de "cobrar venganza".
"¡Paso a la Clase obrera!"
En la mañana del 2 de junio una manifestación de entre 10.000 y 30.000 participantes comenzó delante de la fábrica de las locomotoras eléctricas y se dirigió hacia el centro de la ciudad. La gente llevaba pancartas con eslóganes pidiendo el mantenimiento de la justicia social, había también retratos de Lenin. En la parte delantera estaban los Pioneros (los miembros de la organización infantil del Partido y un trabajador de la "Neftemash", G. Shcherban, que llevaba una bandera roja. Más tarde en los tribunales él fue acusado por esta "ofensa". (Es de interés anotar que las masivas manifestaciones de oposición de la perestroika también comenzaron con banderas rojas.)
Cuando los manifestantes se acercaron al puente sobre el río Techa que separaba el suburbio de los trabajadores de los demás de Novocherkassk, encontraron tanques delante de ellos bloqueando el camino. La masa de miles de personas comenzó a cantar: "¡Paso a la Clase Obrera!" Los tanques no se movieron, ni sus tripulaciones dieron alguna señal de la vida, y los trabajadores pasaron entre ellos y continuaron su camino. La masa de manifestantes entró a raudales en la ciudad. La manifestación fue tan bien organizada (es decir, autoorganizada), que los habitantes del resto de Novocherkassk posiblemente no pudieron haber pensado que "los disturbios" hubieran comenzado. "Eché un vistazo hacia el edificio con la espiral y vi a la muchedumbre" recalca N. Ovsyannikova. " En la parte delantera había niños Pioneros en uniforme, había montones de pancartas, estandartes y retratos. Mi primer pensamiento fue: '¿Es un día de feria oficial hoy?' Incidentalmente, las autoridades de bajo nivel ya tenían el sentimiento de que algo iba bien. " Habían quitado los eslóganes del Partido y los retratos de Khrushchev - tenían miedo de amotinarse".
Finalmente el gentío alcanzó los edificios del consejo municipal y comenzó a pedir que los administradores salieran. El pueblo fluyó hacia la plaza delante del histórico Palacio del Hetman en donde estaba ubicado el concejo municipal y en las calles adyacentes que pronto estuvieron abarrotadas.
Las masas esperaron, pero nadie salió del edificio del consejo municipal. El cuerpo administrativo del edificio había salido por las puertas traseras. Finalmente una parte del gentío entró en el edificio del consejo municipal. Allí, en un vestíbulo, encontraron una mesa dispuesta para un lujoso almuerzo para dos - la administración de la ciudad había estado esperando la visita de una comisión del gobierno de Moscú bajo la dirección de Mikoyan. La vista de vituallas hacía mucho tiempo olvidadas por la gente corriente enfureció a los huelguistas. Sacaron fuera la mesa por el balcón, y esto tuvo un efecto más intenso en la gente que el más elocuente y fogoso de los discursos. Cuando los trabajadores atraparon a un administrador de alto nivel que se escondía en su oficina, le condujeron al balcón y le exigieron que explicara por qué los líderes vivían en el lujo cuando gente ordinaria no tenía nada para comer. "La masa aulló de furia", recuerda A. Kosonozhkin. " Los gritos cecían: '¡Di todo lo que sabes al pueblo!' '¡Camaradas! ... ', el oficial comenzó, pero fue incapaz de continuar porque una lluvia de piedras voló hacia el balcón. El oficial fue dejado en libertad. Entonces sillas, documentos, un retrato de Khrushchev, y las piezas del equipo de oficina comenzaron a salir por las ventanas".
Pronto los trabajadores terminaron el alboroto y sostuvieron discursos en el balcón, el cual por fortuna estaba acondicionado con un micrófono. Los que hablaron hicieron hincapié en el mismo tema - la vida se había convertido en una miseria, y aquí los burócratas se revolcaban regaladamente. Algunos oradores apelaron al gentío para tomar una acción más decisiva y declararon que los soldados debían ser desarmados. Pero los discursos de ese tipo estaban en una gran minoría. "Cualquiera que quería podía acercarse al micrófono y dar un discurso", recuerda G. Senchenko. " La gente expresó su descontento del alza de los precios de la carne, la leche y la mantequilla, y con los recortes de salario en la fábrica. Estaban exasperados por las palabras del gerente de la fábrica de locomotoras eléctricas que básicamente había preguntado a los trabajadores por qué hacían equilibrios para vivir cuando pasaban inadvertidas las delicadezas - "pastas finas con Pluck". Casi todos los que hablaron pidieron una continuación del paro hasta que los precios de la carne, la leche y la mantequilla fueran reducidos y los sueldos de la fábrica aumentados". Hacia el final Y. Levchenko habló e hizo una llamada a los manifestantes reunidos para ir a la jefatura de policía de la ciudad y liberar a los participantes del mitin el día previo que había sido arrestados. (De hecho ya habían sido deportados de Novocherkassk, lo cuál los manifestantes por supuesto no sabían.) Una parte del gentío entonces se puso en camino incuyendo a Y. Levchenko hacia la jefatura de policía.
En aquel momento llegaron soldados armados con armas automáticas. Hicieron retroceder al gentío y despejaron el edificio del consejo municipal de manifestantes. Daba la apariencia de que la situación estaba bajo control y había alguna posibilidad de negociaciones. La masa de manifestantes entonces se dirigió hacia la jefatura de policía y comenzó a demandar que los detenidos fueran puestos en libertad. Pero nadie fue liberado de las celdas. Entonces los manifestantes reunidos dirigidos por V. Cherepanov emprendieron el asaltato del edificio. Desencajaron una puerta de sus goznes y la usaron para golpear duramente las otras puertas, y pronto irrumpieron adentro. Allí los trabajadores se las arreglaron para tomar un rifle automático de un soldado llamado Repkin pero no lo usaron. Cherepanov trató de arrebatar un rifle automático a otro soldado, Kuvardin.
Fuego Mortal
Y lo improbable ocurrió. O. Yaroshenko recuerda: " Cogido en la inercia del gentío que estaba empujando hacia dentro a través de la brecha. Y allí, dentro del edificio, oí un ruido violento bien definido de ráfaga de ametralladora. Fui empujado hacia atrás junto con el río de gente pero logré ver a un joven con una camisa blanca con tres heridas enormes en su pecho que la gente ahora trataba de detener con sus manos ".
Varios minutos más tarde comenzó también la carnicería en el edificio del consejo municipal del Partido, aunque no había habido ninguna confrontación espontánea allí. " Oímos varios disparos esporádicos en la jefatura de policía, y unos tres minutos después comenzó el tiroteo en la plaza. Los soldados dispararon al aire sus rifles automáticos. Con un altavoz pidieron a la masa que se disolvieran. Pero nadie se fue. Entonces las armas tronaron otra vez, pero esta vez no al aire. La plaza se llenó de gritos que rasgaban el corazón. Los niños que habían estado sentandósese en las ramas de los árboles de la plaza comenzaron a caer como moscas. Recuerdo a un hombre grande cayéndose de los árboles también, él gritaba terriblemente y se contorsionaba en su agonía. La camisa sobre su estómago estaba empapada en sangre. La cerca de la plaza se derrumbó bajo la presión del gentío. La gente se desparramó atropelladamente, y pisoteandose unos a otros en su pánico ", G. Senchenko recuerda. El tiroteo no fue indiscriminado: " fue una ráfaga concentrada de fuego automático que duró unos momentos, no disparos esporádicos accidentales, O. Yaroshenko confirma. Cuando los últimos de la multitud se habían dispersado, unos cincuenta cuerpos quedaban en la plaza.
Según la versión de sucesos de Peter Siuda no fueron los soldados que acordonaban el edificio del consejo municipal los que dispararon, sino los que estaban en los tejados de los edificios quienes dispararon a la masa de gente reunida en la plaza. No sólo murió gente en la plaza sino sin también en una peluquería y en una tienda al otro lado de la plaza separadas del edificio del consejo municipal por el enorme gentío. El hecho de que las municiones atravesaran el follaje de los árboles al comienzo del tiroteo, golpearan a los niños que estaban allí y que luego cayeran sobre el gentío, sugiere fuertemente que el fuego vino de los tejados. Los soldados que estaban a ras de tierra ciertamente podrían ver a los niños, pero tal vez los de arriba no. Según G. Senchenko, había ametralladores situadas en los tejados. O. Yaroshenko recuerda que las municiones impactaron en el asfalto a una distancia muy lejana de la escena de la masacre. Todas estas evidencias excluyen la posibilidad de que el tiroteo delante del edificio del consejo municipal fuera una coincidencia desafortunada - las ametralladoras situadas en los tejados alrededor del perímetro de la plaza recibieron claramente la orden para abrir fuego.
E. Morgunova recuerda: " En el hospital vi una moto pequeña, su motor apagado, estaba siendo empujada por dos hombres. Sentada en ella había una joven con una rodilla destrozada. Parecería que estaban usando municiones explosivas. La mujer ni gritaba ni gemía, solamente estaba sentada allí en silencio con sus ojos muy abiertos". La suposición de que se estaban usando municiones explosivas fue confirmada por el cirujano T . Stoyanova, quien intervino quirúgicamente a muchos heridos en la masacre: " En mi opinión las lesiones fueron infligidas por municiones explosivas, fragmentos de las cuales fueron encontrados en la cavidad abdominal, en tejidos finos, y en las extremidades. Informé de esto al doctor principal del hospital ".
Las autoridades tenían coches de bomberos listos para usarse, y estos se usaron a regar con mangueras la plaza justo después de la masacre. No se utilizaron las mangueras de incendios para echar a los manifestantes de la plaza, no - los arquitectos de las represalias querían un sacrificio de sangre.
¿Quién dio la orden de abrir fuego? Se sabe que el General Shaposhnikov rehusó ordenar la masacre, y eso le costó su carrera. Eso significa que la orden fue dada desde más arriba. La delegación de gobierno dirigida por A. Mikoyan y F. Kozlov llegó de Moscú antes de la masacre, así es que la decisión no pudo haberse hecho sin su conocimiento. Círculos cerrados de militares y políticos del más alto nivel mostraban aún más descontento hacia lo que veían como el "caos" del mandato de Khrushchev. Las acciones de Khrushchev socavaban lo sagrado, el poder del estado absolutista, el que para la mayor parte de los oficiales fue siempre una virtud más alta que los intereses del pueblo. Necesitaban dar a Khrushchev una manifestación visual del caos cruento al que el juguetear con la gente podría conducir. Al mismo tiempo las autoridades estaban vitalmente interesadas en la supresión de las protestas públicas tan pronto como fuese posible - si se difundieran, entonces podrían tener consecuencias fatales para el régimen. Por eso resolvieron mostrar a los residentes de Novocherkassk que la resistencia sería castigada sin piedad.
Este 'tratamiento de choque' indudablemente tuvo efecto sobre el liderazgo - a nivel superior. En 1962 "el liberalismo" de Khrushchev finalmente se quedó en nada. Peter Siuda hizo la valoración justa de que la tragedia de Novocherkassk fue la precursora de la "revolución del palacio" de 1964.
Pero la gente no fue intimidada tan rápidamente. Comenzaron a retornar a la plaza casi justo después de la masacre, se encontraron con una vista terrible: "La plaza estaba llena de agua con sangre, y los sombreros blancos de los niños estaban pisoteados en el desorden sucio", recuerda M. Los. Los edificios estratégicos de la ciudad estaban bajo la vigilancia de las tropas, y las masas surgieron alrededor de ellos. N. Vazhinsky recuerda: " Una mujer apasionada en ropas desarregladas estaba delante de uno de los soldados y furiosamente trataba de probarle algo, o de acusarle de algo. Ella no estaba muy lejos de agarrale el cuello. Y el soldado ... el soldado solamente la miraba en silencio mientras las lágrimas bajaban rodando por sus mejillas ".
S. Podolsky recuerda: " Las noticias de que había habido una masacre pronto llegaron a todo el mundo y esto produjo una reacción inesperada. La mayor parte de las fábricas detuvieron el trabajo, las calles se llenaron de gente. Los coches con trabajadores iban a todas las direcciones. Los trabajadores salían por la Calle Moscú y caminaban en silencio hacia la plaza de delante del edificio del consejo municipal en una columna apretada, incontenible tan ancha como la misma calle. Nunca he visto una manifestación como esa - tal organización directa, espontánea, la resolución, la determinación ... era imposible de detener esta manifestación, aunque soldados armados todavía podían verse en los tejados ".
Había un mar de gente delante del edificio del consejo municipal. ¿diez mil? ¿veinte mil? Los tanques intentaban salir de la plaza, pero la gente no los dejaba. " ¡Decídselo a Khrushchev! ¡Decídselo a Khrushchev !" las masas cantaban, y luego: ¡" Déjadle ver esto! ¡Déjadle ver esto!".
"Desde el balcón del edificio alguien trató de hablar a la gente reunida debajo", O. Yaroshenko recuerda. " Pero sus voces se ahogaron entre la barahúnda del gentío. Sólo puedo recordar que cuando alguien dijo que Khrushchev estaba llamando por teléfono y quería hablar a la gente de Novocherkassk el gentío gritó al unísono: '¡No! ¡Abajo con Khrushchev!' Un helicóptero militar estaba volando en círculos alrededor de sus cabezas, y la gente le dio la bienvenida, pensando que eran miembros de la comisión del gobierno que había venido a Novocherkassk. Miraron hacia arriba e hicieron gestos con las manos. Pero el asfalto bajo sus pies seguía mojado, habiendo sido lavado con agua abundante; y en muchas de sus irregularidades había charcos de agua del marrón oscuro de la sangre. Quedaba sangre cuajada en los lugares en los que las mangueras de incendios no alcanzaron.
El hecho de que el pueblo diera la bienvenida a la comisión del gobierno muestra que la destrucción de la creencia de la gente en un "buen zar" todavía no significaba el fin de su creencia en la autoridad por completo. Esto satisfizo los planes de los máximos líderes del Kremlin bastante bien. En este momento la comisión del gobierno todo lo que estaba en su poder para ahogar el movimiento de Novocherkassk tan pronto como fuera posible. Los soldados que habían disparado a las masas fueron pronto sacados de la ciudad. Fueron reemplazados por unidades frescas que no tenían conocimiento de lo que había ocurrido. Los soldados necesitaban mucho tiempo antes de que pudieran creer que tal cosa era posible en la Unión Soviética.
Mikoyan fue a la radio y anunció: ¡"Después de consultar a Nikita Sergeyevich Khrushchev hemos resuelto tomar todas las medidas necesarias para restablecer el orden en Novocherkassk". Sólo de paso mencionó un "incidente trágico". La reacción del pueblo fue más comprensible: ¡"Ven y háblanos sobre eso, o ven aquí y confróntanos!" Y cuando nada ocurrió: " Ja, gateando de vuelta a tu agujero, ¿Verdad?" Los tanques avanzaron hacia la masa populacho. Pero el primer tanque se paró en seco en sus huellas delante de una fila de valientes manifestantes que unieron sus brazos y bloqueaban su camino. Al mismo tiempo los niños subieron encima del tanque y comenzaron a golpear con piedras la escotilla. Los tanques dispararon obuses que hicieron pedazos las ventanas cercanas y causaron un estremecimiento en la gente, también encendieron sus motores a toda máquina, pero el gentío rehusaba dispersarse.
Finalmente la delegación de gobierno se vio forzada entrar en negociaciones. A. Antonov, quién estaba en el servicio militar obligatorio en esa época, recuerda: " Mikoyan propuso que en los mítines de masas se eligieran representantes para las negociaciones. La gente no se creía que Mikoyan estuviera en la ciudad y estuviera preparado para oír las demandas de la gente de la plaza, pero de todos modos se reunió un grupo de representantes. Los conduje a la guarnición de la ciudad. Entraron, Mikoyan los saludó y les pidió que se sentaran. '¿Qué quejas tienen ustedes? Discutámoslas. Después de todo, somos todos gente soviética. Sabemos que los salarios de la fábrica han sido reducidos - esa será sujeta a revisión. Pero en términos del alza de los precios, no podemos cambiar nada. Entonces, como ustedes pueden ver, estamos preparados para llegar a un acuerdo en la mitad. ¿Algo más?'.
Sin embargo, ya no eran los recortes de los salarios la esencia de las quejas, sino la masacre. Más tarde el solo hecho de estar en estas "negociaciones", que habían sido iniciadas por Mikoyan, fue convertido en un cargo contra el "líder" de la delegación de los manifestantes, B. Mokrousov. El veredicto contra él declaraba: "Por la iniciativa de Mokrousov un grupo de nueve personas se formó, llamándose a sí mismos delegación, para exigir demandas provocativas a los representantes del mando militar ... En la discusión en Novocherkassk con los líderes del Partido Comunista y los miembros visitantes del estado soviético, Mokrousov, como representante de los bandidos y matones que estaban cometiendo excesos, impudentemente pidií la retirada de las subunidades militares de la ciudad, amenazó e insultó al Partido y a los líderes del gobierno, e hizo comentarios rencorosos y calumniosos acerca de la vida en la Unión Soviética". El texto del veredicto se hacía eco de una estrofa de un poema familiar de Nekrasov ' ¿Quién puede ser feliz en Rusia?', el cuál Mokrousov cambió de dirección y lo aplicó para la situación actual - era Khrushchev y su círculo los que "podían ser felices en Rusia", pero no el pueblo. No hubo negociaciones reales.
Cuando la delegación regresó a la plaza, uno de los miembros habló al gentío y dijo que las autoridades habían hecho concesiones. Fue interrumpido con gritos de"¡Traidor!".
Hacia el anochecer las masas se encontraron rodeada de tropas. Todo el que quería salir podía pasar, pero los soldados amenazaban a los que quedaban con que el último estaría arrestado. Cuando llegó la noche el gentío se había dispersado.
Represalias
En la noche del 3 de junio hubo otra ola de arrestos. Durante los sucesos de los dos días previos la KGB había tomado miles de fotos para seguir la pista de todo lo ocurrido con detalle. Estos estaban acostumbrados a identificar a los "líderes" y agitadores. Todo el que fue arrestado fue interrogado y le fueron enseñadas las fotos. Bajo amenazas de castigo se vieron forzados a revelar la identidad de la gente que reconocian. El movimiento se vio así privado de sus participantes dirigentes. Al mismo tiempo se impuso un toque de queda en la ciudad y se aumentaron los suministros de comida - la estrategia del palo y la zanahoria.
Se mantuvo una serie de reuniones en lugares de trabajo, escuelas y universidades de Novocherkassk. Los gerentes y los directores de diversos calibres "probaron" que todo había sido tratado correctamente. El Secretario del Comité Central del Komsomol, Pavlov, "encontró paralelismos entre los sucesos de 1956 en Hungría y la huelga de Novocherkassk, describiendo las protestas de los trabajadores como una rebelión contrarrevolucionaria". Pintó un cuadro vívido de "duros criminales tatuados, bebedores de vodka, subiendo encima de nuestros tanques, estrellando botellas vacías en ellos, y gritando burlones esloganes antisoviéticos".
La carta "criminal" también se jugó en la corte. Por varios procedimentos principales algunos de los líderes reales del movimiento fueron encontrados, incluyendo a Mokrousov, Korkach, Cherepanov, Sotnikov, y a varios agitadores que ya tenían una ficha policial, incluyendo A. Zaitsev que se le había grabado jurando sobre Lenin, y A. Kuznetsov, quien había hecho una llamada a la gente para derrotar a los comunistas. El público cuidadosamente escogido para presenciar el juicio no interrumpió la farsa. De los 14 acusados en este juicio siete fueron sentenciados a muerte y los demás a largas penas de cárcel. La mayoría de los acusados, incluyendo a varios de los destinados al fusilamiento, eran sólo culpables de transgresiones verbales, no de ningún crimen material. Además varias docenas de personas fueron encarceladas o enviadas a campos de trabajo bajo la base de los archivos compilados en los sucesos de Novocherkassk.
¿Podría una tragedia como esta realmente ocurrir otra vez hoy, en nuestro tiempo? Después de todo, una de sus causas principales fue el régimen comunista con su despiadado aparato represivo. Pero ésta no fue la única causa. En muchos aspectos la tragedia de Novocherkassk ocurrió en la contradicción a la ideología Comunista, la cual no previó la supresión de las protestas sociales de la clase obrera. Esto explica por qué incluso los que estaban involucrados en los sucesos tenían tal dificultad en admitir que esta catástrofe realmente había ocurrido, una incapacidad compartida por muchos de los que relataron los sucesos más tarde. Las causas de la tragedia consisten en la misma dicotomía entre gobernantes y gobernados, donde los problemas de los que están en el poder se resuelven a expensas de los trabajadores.
Las alzas de precios y los recortes de los salarios son un signo nuestro tiempo también. Un lado hace decisiones, el otro lado resiste - como mejor puede. Una ola de huelgas puede forzar a los que tienen el poder a hacer concesiones, pero no puede forzar cambios que desafien el "derecho" de ese estrecho círculo gobernante a determinar el destino de las masas trabajadoras. Tarde o temprano los que ostentan el poder se enfrentan a la elección de continuar haciendo concesiones y renunciar a su sistema económico centralizado, monolítico, o de recurrir a la violencia. Tengo miedo de que prefieran lo último, aun si sus represalias son transparentes, cínicas y cruentas, como en Novocherkassk. Incluso se abstendrán de encubrir lo que han hecho, como si estuvieran diciendo '¡Mirad y temblad!' Los tiempos de la dictadura comunista se ha terminado, pero los dictadores siguen en el poder. Y el derecho de la gente a la justicia social está siendo despreciado aún más que antes. Allí reside el peligro de una repetición de la tragedia de Novocherkassk.
Las Lecciones de Novocherkassk
por Alexander Tarasov (escrito en 1992)
La crisis de la ideología seudo-socialista Stalinista y del imperio seudo-socialista stalinista que se ha desmoronado delante de nuestros ojos se dió en tres etapas. La primera parte se manifestó con la muerte del genial Líder y Maestro de sí mismo y llegó a su punto cumbre en 1956 con el 20 Congreso del Partido, las crisis en Polonia y Hungría, y las insurrecciones en los campos de prisioneros soviéticos. La segunda etapa comenzó con la "Revolución Cultural en China, llegando a su punto cumbre en 1968 con los sucesos polacos, la "Primavera de Praga", y el "Mayo Rojo" en Paris. La tercera y - al igual que con la sífilis - etapa terminal comenzó con la invasión de Afghanistan y la formación de "Solidarnosc" en Polonia. Esta fase final condujo al colapso del Bloque Soviético y a la revolución burguesa de agosto de 1991 en Rusia.
Novocherkassk jugó un papel importante en la historia de esta crisis, particularmente en la primera etapa, pero no fue la única incidencia de protesta de los trabajadores contra el régimen soviético. Hubo también protestas en Karaganda, Temirtau, Aleksandrov, Murom y otras ciudades. Las protestas de Novocherkassk no pueden compararse con la heroica insurrección armada de los trabajadores de Poznan en junio de 1956, ni con la huelga política nacional de Hungría de del 3-10 noviembre de 1956. Por otra parte Novocherkassk fue una protesta masiva por el proletariado industrial oficialmente considerada un sostén del régimen; y no estaba en algún lugar de las naciones fronterizas del imperio stalinista sino bien en su centro, en la Unión Soviética, y además territorio "étnico ruso". Lo que es más, Novocherkassk no fue ni una insurrección de convictos sin nada que perder como en Vorkuta, Norilsk o Kengir; ni era un acceso espontáneo de descontento de la población debido al comportamiento arbitrario de la policía como en Murom y Aleksandrov. No fue un desasosiego conscientemente provocado por las autoridades como en Temirtau. Novocherkassk fue diferente. Fue el PRIMER suceso en la Rusia de la posguerra de actividad de GRAN ESCALA Y CONSCIENTE de los trabajadores en la defensa de su ECONOMIA BASICA Y SUS INTERESES POLÍTICOS. La reacción sumamente dura de las autoridades muestra que los escalones superiores del liderazgo soviético se asustaron en extremo por las protestas de Novocherkassk y las tomaron muy seriamente. A pesar de todos los esfuerzos del régimen para prevenir que el impulso de Novocherkassk se esparciera, las palabras de los sucesos se esparcieron por todo el país y condujo a una revolución en las mentes de la gente. El estudioso de Alemania Occidental Karl Schlegel, el autor de un interesante estudio "El Héroe Testarudo - las Protestas de los Trabajadores en la URSS 1953-1983 ", demuestra que bajo el gobierno de Khrushchev hubo 61 incidencias registradas de gran escala de los trabajadores en la Unión Soviética, incluyendo 58 huelgas, 12 de las cuales se convirtieron en manifestaciones públicas y / o motines.
Las protestas de los trabajadores de Novocherkassk fueron significativas en cuanto a que no hicieron erupción en un área abierta (como Karaganda y Temirtau), donde una mayoría de los trabajadores eran exprisioneros o recién llegados reclutadao por las organizaciones del Partido. Más bien, ocurrieron en una región industrial en donde la gente había estado habitando durante siglos, edificando estructuras de redes de amistades y familiares, adquiriendo pertenencias, etc. - abreviadamente, en donde tenían algo que perder. Además, Novocherkassk y toda la región del Don habían sufrido la represión masiva en tiempos de la campaña contra los cosacos y la hambruna de 1932-1933, que no pudo sino representar una carga de miedo en la conciencia colectiva de la población. Peter Siuda una vez describió a Novocherkassk como "un lugar alejado de lo real" (carta al autor, 14 de agosto de 1989). Así es que es aún más chocante que las manifestaciones de Novocherkassk involucrasen a un número tan enorme de gente, que los habitantes locales apoyasen a los trabajadores huelguistas casi unánimemente, y que el orden y la organización prevalecieran durante todos los sucesos sin que hubiera algún vandalismo o pillaje.
Es verdad que las protestas de Novocherkassk fueron espontáneas. Es también cierto que los participantes tenían sólo demandas muy limitadas y que todavía tenían la creencia ingenua en un "buen zar" (en la persona del Buró Político y en Khrushchev). Pero por aquel entonces no pudo haber ocurrido algo diferente. No había movimientos de oposición en ninguna parte del país con programas elaborados. Y la gente era virtualmente unánime en la creencia de que el sistema fortalecido por Stalin realmente era "socialismo". Las reformas bajo la dirección de Khrushchev y el "deshielo" habían dado origen a enormes expectativas en la población. Bastó la tragedia Novocherkassk, el derrocamiento de Khrushchev, el aplastamiento los ensueños socialistas de la "Primavera de Praga" y el asesinato de los trabajadores en las manifestaciones en la costa báltica en Polonia para que las vendas cayeran de los ojos de la políticamente activa gente de los países del Bloque Oriental. Ahora dejaron de creer en la fábula de que vivían en estados "socialistas" que "representan los intereses de la clase obrera", y en lugar de eso comenzaron a seguir el ejemplo de los insurrectos de las generaciones previas aumentando las organizaciones y movimientos de oposición. KOS-KOR en Polonia, por ejemplo, creó las organizaciones de trabajadores independientes prescritas por Lenin en '¿Qué Hacer?' Como resultado de esto "Solidarnosc" no repitió los errores de Novocherkassk - no fue un acceso incontrolado de descontento, sino que tenía su programa y sus líderes, y no se creían que el pueblo viviese en una "patria socialista".
Pero el régimen gobernante también aprendió sus lecciones de los sucesos de Novocherkassk. No hay duda de que Novocherkassk supuso un triunfo en las manos de los "halcones" stalinistas opuestos a Khrushchev: '¡Esto pasa por jugar a las reformas dirigidas por usted! ', pudieron decir. No hay duda de que los sucesos de Novocherkassk también debilitaron el ala reformista del Partido porque las cruentas represalias ataron al aliado más influyente de Khrushchev, Mikoyan, al de los "halcones". No sería excesivamente exagerado decir que Novocherkassk fue la primera campana en tocar a muerto por el régimen de Khrushchev. (La crisis caribeña fue la segunda.)
Es una cuestión válida preguntarse si los trabajadores de Novocherkassk tuvieron alguna oportunidad de victoria. En el sentido más amplio de la palabra - el de reemplazar el sistema seudosocialista stalinista o al menos tumbar al gobierno de la época - ciertamente no. Pero dado un balance diferente de fuerzas dentro del PCUS y en los máximos cuerpos políticos de la URSS podrían haber logrado una liberalización perceptible, como lo hicieron los trabajadores de Poznan en 1956, quienes básicamente llevaron a Gomulka al poder y posibilitaron un rango de reformas que derogaban la colectivización de la agricultura, disolvían la Policía Secreta de los servicios de seguridad, y despedían al ministro de defensa el Mariscal Rokossovsky. Sin mencionar la considerable oportunidad, en un clima ideológico diferente y con un balance más favorable de fuerzas politicas, de que las peticiones individuales de la huelga se pudieran cumplir: un recorte en los precios, una subida en los sueldos, y una mejora en la situación de los suministros de comida. Después de todo, está el ejemplo familiar de la huelga de los cargadores de muelle en Odessa, también bajo Khrushchev, en donde los cargadores del muelle rehusaron a cargar barcos con dirección a Cuba con productos alimenticios que ya no estaban disponibles en las tiendas de Odessa; las autoridades satisficieron las demandas de los huelguistas y redesignaron el cargamento para las tiendas de Odessa.
Pero uno no puede cambiar el pasado, y Novocherkassk permanecerá siendo una página heroica y trágica de la historia.
En conclusión me gustaría llevar a la atención del lector a un aspecto más de los artículos en esta colección que los hace de tal importancia. Ahora, después de la revolución burguesa de agosto de 1991, una explicación falsa de la historia soviética y rusa está reemplazando a la anterior, una que está otra vez hecha a medida para agradar al régimen en el poder. Los artículos en el 30 aniversario de los sucesos de Novocherkassk fueron publicados en la prensa proburguesa (por ejemplo en "ROSSIYSKAYA GAZETA"), pero no se hizo una mención del héroe de la insurrección con el nombre de Peter Siuda, ni de los trabajos caritativos, titánicos de Siuda en coleccionar documentos e informaciones presenciales respecto de la tragedia. Estas se han atribuido a otra gente, y los sucesos mismos son interpretados como un acto sediento de sangre de los "comunistas ateos" que rehusaban permitir a la gente el capitalismo del que estaban, oh, tan anhelantes. Leer esta colección de artículos le dará al lector un cuadro verdadero de Peter Siuda y el supuesto "anhelo" de los trabajadores de Novocherkassk "por el capitalismo", haciendo el folleto particularmente relevante para la Rusia de hoy.